Se dice que la Paradoja, es una proposición en apariencia
falsa o que infringe el sentido común; pero no conlleva una contradicción lógica.
Una de la paradojas más curiosas en masonería; una de
tantas; es la que versa sobre El Silencio. Tanto es así que a veces me
encuentro con textos, planchas y exposiciones más cercanos al misticismo
religioso que justifican, piden, y obligan al silencio como paradigma
formacional del masón y de la logia en particular como grupo y rol, y así
el Maestro de Ceremonia; pide silencio para entrar en la logia en forma de
espacio sacral; no profano.









