Las profundas afirmaciones de los grandes maestros son más o menos
las mismas en todas las religiones; todos ellos y los santos y
salvadores de humanidad han asegurado por siglos que la iluminación
existe y que ellos fueron iluminados.
La religión natural es la primera forma del sentimiento religioso.
En la adoración los romanos daban a sus dioses “fetiches”, representados
por objetos materiales o imágenes simbólicas. La “Idolatría”
evolucionaría del fetichismo, el “Totemismo”, cuando el ídolo tiene
figura de animal. El “Maná” de las islas del Pacifico era aportado por
los “espíritus” por intermedio de amuletos (agua, piedra, hueso…) y es
también una de las primeras expresiones de “lo supra-sensible”.
