La idea es explicar “como nunca antes” la historia de la masonería,
porque sociedades enteras se debatían y consumían entre verdades totales
de las que unos y otros se hacían dueños, sobre secretos absolutos y
verdades totalizantes que convirtieron en dogmas para dominar a los
ignorantes.
Siglos y siglos de hegemonías epistemológicas con un alto componente
teológico, explica Hernán Bueno Castañeda. Constituyeron instituciones
que aún pululan en nuestros días, y generaron ambientes que señalaban
toda diferencia como enemiga, todo disenso como perversión y toda
disidencia como traición.
