La
identidad de más de dos millones de masones ha quedado de esta forma al
descubierto. Este registro que cubre 190 años de historia de la Masonería, de
1733 a 1923, ha sido publicado por primera vez en la historia, y ahora pueden
ser consultados por los particulares.
El
registro incluye, además del nombre del masón, su profesión, residencia y los
detalles de su iniciación. De esta forma se ha podido comprobar cuáles eran las
profesiones más comunes entre los masones ingleses e irlandeses de esa
época: ingenieros, comerciantes y empleados en Inglaterra y agricultores,
empleados e ingenieros en Irlanda.



